Volver al Inicio

Selección de textos
sobre cooperativismo y medio ambiente

EL LLAMADO DE ATENCION

En los últimos tiempos las preocupaciones por el "medio ambiente" y los "recursos naturales" han ganado terreno. Buena muestra de ello es que la problemática salud del planeta Tierra fue tema de portada o generó dossiers específicos en las revistas de información general más divulgadas. Más significativo resulta el creciente recurso a introducir pinceladas "medio ambientales" o "líneas verdes" en los proyectos de imagen tanto comercial como política.

A la vez que se amplió el interés por la cuestión "medio ambiental", se desplazó su centro de gravedad desde posiciones éticas y estéticas más bien testimoniales que impregnaban originariamente el discurso conservacionista, hacia el pretendido pragmatismo de la argumentación económica.

El problema estriba en que, con el afán de hacer del "medio ambiente" un campo explícito de reflexión económica, ha crecido la confusión sobre el contenido del nuevo objeto de estudio y la manera de investigarlo. Y ello no se debe tanto a la dificultad del tema en sí como a la falta de voluntad para abordarlo con todas sus consecuencias.

Por otra parte, la confusión viene como anillo al dedo para arropar la esquizofrenia que se observa al respecto en el comportamiento de políticos y empresarios: todos dicen amar mucho a la naturaleza, pero a la vez contribuyen a perpetuar situaciones que originan su deterioro. Buena muestra de esa esquizofrenia es la renovada fe en el crecimiento económico ilimitado, que siguió al paréntesis de la crisis energética, simultánea con la preocupación por el medio ambiente.

José Manuel Naredo

 

Cursos, Talleres, Pasantías
Emprendimientos Juveniles Cooperativos
Visitas guiadas a ECOSUR: Servicio de Educación Ambiental, Granja Ecológica en Montevideo
Notas y artículos
Biblioteca en casa
Enlaces

La sucesión ecológica es un fenómeno bien conocido conforme al cual las comunidades biológicas se autoorganizan en el tiempo hacia grados crecientes de mayor complejidad e independencia de las condiciones "externas" al ecosistema. Tal es el caso del bosque o del arrecife de coral (o de la pradera) que crea sus propias condiciones adecuadas para su subsistencia, anticipándose y evadiéndose de los ritmos y cambios inclementes. En el interín de este proceso varían una serie de atributos del propio ecosistema y no de los organismos que lo integran: aumenta la biomasa, la diversidad -número de especies y por ende de posibilidades de establecer relaciones entre ellas- y la estabilidad; disminuye la tasa de renovación o cocinete entre la producción y la biomasa, como si el ecosistema reinvirtiera en sí mismo la mayor parte de su crecimiento, de forma que los ecosistemas más organizados son los menos explotables entrínsecamente o en los que es más difícil apropiarse de excedentes energéticos sin transformarlos, simplificándolos y desorganizándolos; aumentan los mecanismos de regulación interna, la homeostasis del conjunto, la independencia de las condiciones y variaciones externas, anticipándose a esos cambios. El ejemplo clásico es la evolución de la vegetación en una zona desnuda: primero aparecen vegetales inferiores que colonizan la roca madre y van creando un suelo, a continuación surgen especies herbáceas de tipo oportunista o colonizador, luego matorrales y, finalmente, en teoría se instalaría un bosque complejo con árboles y el resto de los estratos integrados en diversos niveles.

La explotación debe obligatoriamente invertir ese proceso, desorganizando el sistema -el ecosistema- y rejuveneciéndolo, haciéndolo retroceder hacia etapas sucesionalmente anteriores, haciendo aumentar su tasa de renovación, lo que provoca su accesibilidad a la explotación, disminuyendo su biomasa, pero aumentando sus excedentes apropiables -explotables-, y disminuyendo asimismo la diversidad y la estabilidad.

La explotación puede considerarse de un organismo o población de organismos sobre otro (caso del predador sobre su presa o de un herbívoro sobre la comunidad vegetal de que se alimenta, o del hombre sobre el resto de organismos explotables) o de un ecosistema sobre otro. De hecho, la acción del hombre sobre la biosfera puede entenderse como un fenómeno masivo de explotación, de forma que los problemas de conservación de la naturaleza no pueden entenderse fuera de este contexto.

...Cuando decimos que la naturaleza final de los problemas "ecológicos" o ambientales es política, e igualmente políticas son sus soluciones, nos referimos no sólo a la insolvencia de los dirigentes actuales, sino a la ausencia de una verdadera "cultura", en el sentido antropológico, de estas nociones. La percepción de esta problemática depende de las sociedades en las que se enmarca. Así, lo que en los países rico se percibe como problemas acuciantes pero en vías de solución, por ejemplo, las diversas contaminaciones, en los pobres se contempla como un problema creciente impuesto por los primeros, cuando no directamente exportado (comercio de desechos tóxicos) y lo que a menudo se presenta como un lujo, como la política de conservación de la naturaleza, en otros casos es una necesidad.

Fernando Parra.
La ecología como antecedente de una ciencia aplicada de los recursos.

Siguiente