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Selección de textos
sobre cooperativismo y medio ambiente

LOS SISTEMAS DEL PROGRESO

Las diferencias entre el Primer Mundo y el Segundo Mundo no son apreciables; ambas tienen, respectivamente sus harrisbourgs o sus chernóbiles, o como dijo alguien, las sustancias que contaminan el lago Baikal son esencialmente las mismas que se encuentran en el lago Michigan. Como ha señalado Regis Debray "liberalismo y marxismo han comulgado, en efecto, durante un siglo con los mismos presupuestos, a saber, que en la jerarquía de las cosas serias la economía está en el primer puesto, antes de la política, seguida por la cultura".
La cuestión es si es viable una economía despilfarradora de recursos, generadora intrínseca de desequilibrios ambientales que ya no son de ámbito local sino global (como el cambio climático) y que, no obstante, mantiene en la pobreza absoluta a un gran sector de la población mundial; sector que sigue creciendo. Es una prueba de lo que en palabras de Sandra Postel y Christopher Flavin del Worldwacht Institute (Washington?) definen como un mecanismo de retroalimentación negativa: "el deterioro ecológico y el declive económico se alimentan mutuamente; o dicho de otra forma: "el destino de los pobres y del planeta están estrechamente ligados".
Por tanto, la cuestión es cómo diseñar una nueva economía que no destruya los recursos naturales y los sistemas ecológicos que los sustentan. Existe la necesidad urgente de salvar la brecha entre el llamado sistema económico y los sistemas naturales. La prosperidad de unos pocos no puede seguir asentándose sobre la pobreza de los más y a costa igualmente de las generaciones futuras.

Fernando Parra.

 

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LAS CONFUSIONES DEL LENGUAJE

La particular desatención de la ciencia económica moderna hacia el tema de los recursos naturales ha dado pie a que, en el caso de los minerales, se llegue a acuñar términos tan inadecuados y equívocos como el de "producción minera". ... puesto que al no ser reponibles, al menos en la escala de tiempos de la actividad humana, la extracción acerca inexorablemente a su agotamiento.
Sólo esta consideración obligaría a ser extremadamente cuidadosos, a niveles mundial y nacional, a la hora de planificar su arranque y consumo. Generalmente no ocurre así, y es la idea de beneficio inmediato la que sin duda se impone. Quizá ha llegado ya la hora de aceptar que no necesariamente es la mejor política minera aquella que propugna y consigue maximizar la extracción de recursos.
... Una tal política entraría en conflicto con la libertad empresarial, dado que por encima de ésta se encuentra el derecho de las generaciones futuras a poder disfrutar también de tales recursos que, en definitiva, son patrimonio nacional y pertenecen por igual a la población actual y a la futura.
Ritmos y formas de explotación deben adaptarse a lo que aconseje una generosa política que permita lo que ahora ha dado en llamarse "un desarrollo sustentable".

Antonio Ortiz Ramos
Recursos no renovables.

LOS LIMITES AL CRECIMIENTO

El planeta Tierra comenzará el próximo milenio con 6.300 millones de habitantes. Habrá aumentado mil millones en la última década del siglo XX y manteniendo constantes sus tasas de fecundidad y mortalidad superaría los 10.000 millones en el año 2030. ¿Es ésta su máxima capacidad de sostenimiento o podría crecer alguna década más?
La respuesta a esa pregunta es totalmente irrelevante. Resulta absolutamente claro que estamos percibiendo ya la existencia de límites físicos al irreal objetivo propuesto por economistas y aceptado por los políticos de "desarrollo" continuado.
Por otra parte, el deterioro del medio ambiente es ya tan suficientemente notorio y palpable que se convierte con frecuencia en noticia de primeras páginas. El "agujero" de ozono en la Antártida, la deforestación del Amazonas y los cambios climáticos son temas bastante conocido por la opinión pública.
Por estos motivos, comienza a ser ampliamente aceptada la necesidad de planificar y gestionar la economía teniendo en cuenta otras consideraciones y criterios, además de los puramente monetarios.

José Frías
Sistemas urbano-industriales

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