EL AVANCE DE LA INSIGNIFICANCIA
Reelaboración del reportaje a Castoriadis, en París por Lilia Moglia Mizrahi. Página 12, 1997.

No filosofamos para salvar la revolución, sino para salvar nuestro pensamiento y nuestra coherencia. Hacernos cargo de la totalidad de lo pensable, y a la vez pensar lo que hacemos. Por otra parte saber lo que pensamos: pensar para hacer, y saber los fundamentos del pensar.

Castoriadis asume tres dimensiones: la militancia política, la actividad filosófica y el trabajo psicoanalítico. Aspectos que no considera antinómicos, pues se concilian y complementan Hay un vínculo muy importante entre psicoanálisis y política, son fuertemente solidarios. El objetivo del psicoanálisis es, dentro de lo posi-ble, alcanzar la autonomía de los individuos, y el objetivo de la política es coincidente: la autonomía de los individuos y de las colectividades. Su convergencia puede facilitar la superación de las dificultades en la tarea de elaborar y trabajar por un proyecto común de una sociedad autónoma constituida por seres autónomos.

En todo proyecto humano es preciso atender la integralidad de distintos aspectos sólo discriminables mediante trabajo de abstracción que descoyunta la realidad, para facilitar una forma de entenderla. De ahí esa tarea de Sísifo que teje y desteje punto a punto el entramado de la experiencia humana. Como un trabajo cíclico, pero que a ala vez se desplaza en múltiples sentidos, tenemos que desarticular y volver a integrar el pensamiento sobre el mundo y la voluntad de actuar, de participar como parte activa del mismo. Pero pensar no es algo mecánico o pasivo, sólo determinado por el espectáculo del mundo. La necesidad de dilucidar el mundo, a partir del estar, se convierte en voluntad.desde la conciencia del ser en el mundo, lo que lleva a integrar las condiciones de nuestra propia experiencia como parte del problema

La raíz de la voluntad radica en el deseo, un deseo que se vuelve consciente, reflexivo, deliberado y liberador en la medida en que es aceptado como voluntad y no como mero impulso. Por otro lado el pensamiento depende de la voluntad, porque pensar es siempre una actividad voluntaria, por lo menos en la toma de decisión de donde enfocar la atención y el esfuerzo.
En nuestra sociedad, en la deriva que es provocada por formas continentadoras, que modifican flujos y corrientes, van emergiendo modos de ser antropológicos cuyos deseos mantenidos en la insconciencia provocan un deslizamiento hacia la apatía y la atomía, o hacia la apetencia por la vanalidad y el dinero, clave de las vanalidades de los deseos.
Nos encontramos frente a la desaparición de la voluntad de actuar en el mundo en un sentido creador, como autores y constructores, para replegarse en un hacer adaptativo a las condiciones dadas que nos reduce a simples actores, felices de ese actuar que nos elimina como autores y constructores. Salvo los aspectos manipulativos a manos de la técnica, que se multiplica en tecnologías y en tecnólogos, el resto de las actividades del pensamiento se han achatado. Por menos provisoriamente o en sus expresiones manifiestas exaltadas por el mismo sistema. Aparentemente el procedimiento típicamente autoritario de castigar y premiar por el aislamiento y el prestigio desemboca en el aprisonamiento del alma del hombre contemporaneo "en ese maelstrom de pequeños deseos de consumo, de vanidades".

Frente a esa realidad imaginar una sociedad otra podría dar vuelta el proceso. "Pero no creo que pueda servir de gran cosa". Podemos esbozar perfiles anticipatorios. Una tarea para un novelista o un dramaturgo. "Lo máximo que puedo imaginar es un individuo libre, responsable y lúcido. Responsable de lo que dice y de lo que hace, que intenta reflexionar sobre lo que hace, y que no actúa sino después de esta reflexión y deliberación."El tema es si la humanidad contemporanea puede producir un tipo antropológico así. (O si la Comunidad puede o pudo hacerlo).

"Cuando hablo de transformación de la sociedad lo entiendo como un cambio radical, de la actual sociedad hacia una sociedad que sería ella misma una colectividad autónoma, y eso no se lo puede concebir sino como una colectividad formada por individuos autónomos."

Individuos que pueden tomar distancia respecto a su propia herencia, esto es la autonomía, someter lo que se ha recibido en el proceso de socialización como lo"natural" inherente a la vida, y someterlo a un examen lúcido y reflexivo, de manera de decidir por si mismo que retener y que desechar.

Una colectividad autónoma reciprocamente es aquella que mantiene una actitud lúcida, reflexiva y libre en relación con sus instituciones igualmente impuestas como "naturales". De allí su capacidad para cambiarlas o desecharlas si lo necesita o lo desea, con conocimiento de causa y a partir de una elucidación creativa. Pero una sociedad autónoma no es posible si los individuos que la animan no son a su vez autónomos.

El trabajo subjetivo por la autonomía es un trabajo voluntario. El ser humano es, en cierto modo y a pesar de todo, una totalidad, incluso en situaciones conflictivas o dividido. La voluntad es la posibilidad de mantener esa totalidad, a partir de la reflexión y movida por el deseo de ser libre. "Si uno no desea ser libre, no puede llegar a serlo, y a la vez desearlo no es suficiente, hay que avanzar con la voluntad y encarar una praxis que actualice el deseo y las formas posibles de realizarlo. Una praxis reflexiva y deliberada, para lo cual sus elecciones de con quién, donde y cómo llevarlas a cabo es sustancialmente fundamental. (Poema de Octavio Paz). Deseo, reflexión y voluntad son dimensiones del mismo proyecto. Pero todo proyecto personal pivotea sobre alguno de ellos, variando en relación al medio y a las circunstancias sociales o propias. No existe una dimensión prioritaria y se retroalimentan reciprocamente.

El individualismo que impulsa el actual período histórico es una construcción ideológica, un simulacro. La mayoría se siente y dice ser individualista, en la medida en que tiene oportunidad de elegir las oportunidades programadas sobre todo de consumo. Pero lo que hace se agota en el "zapping" y en el "shopping". "Son como marionetas individuales que de hecho son meras moléculas de una masa. El individualismo es un slogan ideológico completamente hueco".
Vivimos una crisis civilizatoria, pero crisis no quiere decir muerte. Es quizás el momento previo o más cercano, como posibilidad, de la creación. El desorden que en la medida en que se carga de frustraciones permite una elaboración consciente, salir de lo "natural", dado sin nuestra real participación y que hemos aceptado desde esa falta de consciencia y que se nos parece como insustentable, como una invención cultural que no nos satisface las necesidades más profundas. (Max Neef). Para zafar de los condicionamientos es necesaria una distancia crítica, y para saltar a la creación es también necesario un monto de insatisfación y angustia que impulse a salir de lo dado. Actualmente chapoteamos en el nihilismo pero no allí donde puede habitar un ser humano.. Es inevitable atravesarlo e ir al encuentro de un nuevo horizonte.de valor, que reorganice la experiencia, que la explique y permita superarla.

Otra vez cruzar el desierto, para desprenderse de lo viejo y abrirse a lo nuevo, enterrar lo muerto y cuidar los nuevos brotos. (Marcuse). Si quisieramos salir del pantano en que nos encontramos atrapados es indispensable que se produzca una resurrección o un renacimiento de la verdadera política Es el ámbito donde los seres humanos hemos sido expropiados de manera más radical, a través de sistemas de representación que nos hacen parte de los mecanismos de opresión. La obediencia voluntaria y la aceptación ya casi espontanea de ser gobernados está en la base de la dominación que sufrimos y de la explotación que sufre toda la naturaleza, incluídos los seres humanos. El capitalismo ha convertido todo en mercancía, todo en recursos naturales o humanos, a los que extraerle beneficios o descartarlos como basura o desechos.
En su afán de dominación el sistema dominante ha avasallado todos los ecosistemas y todas las formas societarias. La tarea hora es dominar las fuerzas que ese sistema ha desarrollado: la tecnociencia, las técnicas de destrucción y de dominación. Pero también los seudosatisfactores apropiables a partir del furor de ganancias.
La reflexión sobre el mundo es una tarea imprescindible. Comprenderlo y desde allí modelarlo es una tarea que todo individuo debería plantearse. Las crisis sucesivas e interactivas así lo aconsejan, las amenazas y los riesgos son inocultables. No podemos resignarnos a ser sólo actores dirigidos por un sistema anónimo que va transformando nuestro mundo delante de nuestros propios ojos. Más que el derecho tenemos el deber de participar en la toma de decisiones que nos atañen. Esta es la principal consigna política, incrementada hoy por el hecho de que la política instituida es parte de las amenazas. Vivimos una comedia en la cual los repre-sentantes no representan al pueblo, sino a una oligarquía, o decoran un sistema que legitima proyectos ajenos.

La globalización por ejemplo no es sino una globalización del mercado financiero. "Es sobre todo resultado de la revolución de las tecnologías de la producción, que permite poner a trabajar por salarios absurdos las reservas de mano de obra del sudeste asiático, del este europeo y de otros países, entre los cuales están ciertos países latinoamericanos... El Planeta se ha vuelto un territorio virtual unificado que no tiene nada en común con el territorio real. Un territorio planetario donde la actividad especulativa no se detiene nunca. Hablar de democracia en ese territorio es absurdo. "El capitalismo es incompatible con la democracia".

La reflexión sobre el mundo ha sido la tarea de los filósofos, de los artistas y de los revolucionarios. También de los locos. Hoy frente al espectáculo de la locura tiene que ser una tarea de todos. (Chernobyl, trabajadores desocupados, campesinos sin tierra, ciudadanos sin techo, niños de la calle). De la misma manera que todos tienen capacidad para expresarse con formas y colores, sin ser artistas, o capacidad para jugar sin ser futbolistas profesionales, todos tenemos capacidad para reflexionar y dilucidar sobre el contenido de nuestra experiencia y sobre lo que significan las formas inventadas para producir el mundo en que vivimos. "Si hoy hubiera un proyecto político global orientado hacia una transformación de la sociedad, si llegara a encarnarse, en ese momento se desencadenarían otra vez grandes movimientos histórico-sociales, que crearían nuevas significaciones imaginarias".

La Comunidad quiso ser parte de esa creación, y se cargó de sentido que nos hizo sentir parte de un movimiento abarcativo. Eramos sólo una expresión circunstancial y localizada, con sus límites, sus bordes, sus particularidades. Nos sabiamos participando y participados. Un micro espacio abierto a otros mundos, un todo plural y en permanente transformación. Meta y camino.

Pensar y asumir la totalidad era la manera de estar en el mundo y de enfrentarlo, sin aceptar encierros o encerramientos. "Por supuesto que el pensamiento tiende siempre a cerrarse, a clausurarse, a sistematizarse. Pero el auténtico trabajo del pensamiento es romper las vallas de las diferentes clausuras y romper sus propias vallas también. En una sociedad autónoma nadie debería ni podría eliminar las incertidumbres. El riesgo del totalitarismo está en la necesidad de certidumbre... intentando cerrar el pensamiento clausurándolo en un sistema que explique y justifique todo. Y es esa tendencia a la clausura que tiene el pensamiento lo que hay que vencer para poder pensar libremente."

La Comunidad osciló entre esa tendencia y ese propósito, entre esa tentación y el vaciamiento. Un mundo construido como totalidad abierta y abierto a otras totalidades que queríamos igualmente abiertas. (Cooperativismo, ecología social, anarquismo, feminismo, socialismo autogestionario... mil nombres, mil rostros, sustantivos y sin máscaras).

Comunidad del Sur

Presentación
Propósitos
45 años de historia
Red de Cultura Libertaria


Comunidad del Sur

Justo M Alonso Gonzalez 1534 (Ruta 8 km 16.800)
Tel 22221450
e_mail: ecocom@chasque.apc.org