LA DIALECTA ABIERTA Y LOS NUEVOS CAMINOS

Este aspecto tiene que ver sobre todo con las formas de ver los procesos en la historia, y de pensar que hay un camino mejor y otros peores, y que nosotros esto lo podemos saber de antemano, y por eso discutimos según la visión de cada cual. Pero no hay nada prefijado ni prefijable. Las propias ciencias de la naturaleza en este siglo nos han hecho saber de lo relativo de las afirmaciones deterministas. Ya la dialéctica nos había situado en otro plano para entender la historia de una forma menos maniquea, donde unos eran los buenos y otros los malos. Pero de todas formas en algunas formas de la dialéctica aún se mantiene que si se saben los términos de la tesis y de anti-tesis uno puede decir cual es la síntesis superadora. Y esto no está tan claro.
Para empezar el que pueda haber un modelo de referencia, un modelo de conducta universalmente aceptable o deseable, hoy parece más que dudoso. La historia no es un proceso lineal, que avanza progresivamente hasta el modelo perfecto, y lo que nos quedaría entonces es descubrir cual es para poder llegar antes. No sirve el compórtate de tal modo que puedas ser modelo universalizable, porque nadie puede decir que lo que es valido para él también lo puede ser para los otros. No creo que se trate de ser ni santos, ni héroes más o menos revolucionarios, porque para serlo no bastan las propias ganas o deseos de serlo sino múltiples circunstancias que uno nunca puede elegir fácilmente. Y comportamientos que en unos casos son idealizables para unos a los pocos años se pueden demostrar que solo lo eran en esas circunstancias y para aquellas personas.

La propia Comunidad no se puede plantear como el modelo de referencia, y quizás a veces se ha querido ver o incluso mitificar por ahí. Y luego vienen las desilusiones. Si no esta en crecimiento numérico ¿es un problema? No tiene que ser así necesariamente. Cada circunstancia concreta no solo es el resultado de distintas fuerzas que se juntan en un momento dado, sino que en su puesta en acto esta abriendo múltiples posibilidades tanto o más complejas. El ser pocos puede ser un momento muy creativo para abordar nuevas situaciones, que abran nuevos caminos. Unas veces puede ser que todos vayan juntos, y otras veces puede ser que cada cual vaya por su camino de forma separada. Y eso puede dar en ocasiones una multiplicidad de formas, que sea mas conveniente para la sociedad en su conjunto. No es lo mismo enfocar el problema desde dentro de un grupo particular que hacerlo desde el conjunto de la sociedad y su evolución.

Las propias crisis de la Comunidad se pueden ver como unas pérdidas de miembros, desgastes personales, re-inicios dolorosos, etc. o como una apertura de nuevos grupos y de nuevas experiencias. Lo que desde un punto de vista puede ser una resta desde otro punto de vista puede ser una multiplicación. Visto desde dentro de un proceso y con todo el dolor y desgaste de un debate en que todos se implican mucho, no es fácil ver lo que por fuera se puede apreciar como un muy interesante debate del que salen distintas opciones, que solo con el tiempo y con sus propias practicas dirán hasta donde han podido llegar.

Y aún entonces, como muchos años pasados tampoco será fácil decir quien tenia razón. La experiencia de los socialismos autoritarios parecía dar la razón a quienes aducían que era lo “realmente existente”, pero han tenido que pasar demasiadas décadas para mostrar la otra cara de lo que había al gran publico y a la historia. Quizás las razones no sean las perfectas, ni calificarlas de buenas o malas en abstracto, sino que haya que experimentarlas para ver cuanto dan de si. Entender las crisis de esta otra manera quizás pueda ahorrar algunos sufrimientos innecesarios e improductivos. Y sobre todo no volver a argumentar con las lógicas de quienes parecen que vencen o son vencidos en un momento coyuntural, y desde ahí quieren justificar todo lo existente. Es posible que al mismo tiempo haya varios caminos correctos, pues para cada grupo es muy posible que sea distinto según sus circunstancias.

Hay otras lógicas de comportamiento más creativas para cada grupo, para cada persona , y hasta para la sociedad. Sería así como compórtate de tal forma que abras nuevas posibilidades a las otras personas y grupos. Puede verse también como una ética o estilo generalizable, pero está poniendo el énfasis en la forma de dar libertad y no en decir donde está la tal maravilla. Si insistimos más en el proceso y el procedimiento de dinamizarlo que en las metas a alcanzar, quizás sea más fácil no desesperarse por no haber llegado a tal o cual meta prefijada. El objetivo que nos proponemos no es tanto entonces llegar a una meta determinada, sino disfrutar con lo que hacemos y como lo hacemos aquí y ahora.

Esto dicho así está más cerca de lo que ha venido haciendo la Comunidad, que de lo que ha venido discutiendo, por lo menos en buena parte de su historia. Quizás el que por la Comunidad haya pasado tanta gente, entre cientos de personas más directamente, y hasta miles de personas más indirectamente, se podría ver como un gran avance para la sociedad en su conjunto, aunque la gente que permanece en una forma concreta de hacer la Comunidad tenga continuas fases de crisis. La Comunidad ha venido definiéndose por unos principios básicos que van a la raíz de los problemas sociales, y desde ahí ha tratado de clasificar a las otras formas comunitarias, o a otros movimientos, respecto de su propio modelos. Esto es natural pero puede llevar a confusiones, como ver como una derrota cada experiencia que se aparta de este camino.

El que apostemos por una forma concreta de hacer nuestra vida, no nos debe convertir en jueces de los demás, ni en curas moralizantes y concienciadores, ni en analistas pseudo-científicos. Nuestro ejemplo se supone que es bueno para nosotros y por eso lo disfrutamos, y si los demás nos tienen envidia pues que se sumen y hagan su propia experiencia, o vengan a esta si es posible. Pero cada cual tiene que tener sus ritmos de vida, de experimentar con sus vínculos de familia de origen, de trabajo, de diversiones, de ideologías, e ir rompiendo según sus propios tiempos. Lo bueno esta en ir avanzando y dando saltos, y sentirse bien haciendolo, no tanto en llegar a tal o cual meta más o menos idealizada.

Esto no quiere decir que no haya posiciones rechazables porque van en contra de los procesos tengan sus crisis y puedan avanzar. Naturalmente hay muchas cosas y formas a denunciar y a criticar de la sociedad actual. Pero dentro de las alternativas que rompen más o menos con el actual sistema no es fácil decir cual es la buena. Si podemos decir y atacar las malas, las que se colocan precisamente en la reproducción a
todas las escalas (familiares, grupales, asociativas, municipales, estatales, y de toda la sociedad) del sistema de dominación. Identificar con el mayor rigor posible cuales son las causas de los males que sufrimos y actuar en consecuencia denunciándolo y en la construcción de alternativas, esta nos parece la tarea.

Pero en esa lucha por ir en contra de los poderes dominantes patriarcales, capitalistas, burocráticos, despilfarradores, etc. es casi inevitable que cometamos muchos errores. La cuestión esta sobre todo en saber aprender con rapidez de estos errores, y saber hacer de la diversidad de opciones dentro del espacio alternativo un campo fecundo. Los errores de unos y otros no tienen que ser entonces fuente de tantas disputas ideológicas de principios, sino de diversas formas de articularse en redes y en vínculos distintos según la libertad de experimentación que debemos procurar. Y no para que cada cual camine por su lado sin discutir y sin trabajar en conjunto, sino en la tarea de hacer conjuntamente superaciones de las practicas de cada cual. Esto es lo de tejer las redes que nos hagan más libres, redes para vivir mejor.

La Comunidad ha estado haciendo esto durante muchos períodos de los analizados, pero no siempre lo ha valorado con todo lo que de positivo tiene. A veces nos parece que se ha dejado ganar por la tentación de auto-criticarse muy duro porque no conseguía que todas las personas entrasen en este tipo de comunidades. Esta bien el sentido de la responsabilidad y de la militancia, pero no hasta el sentido de la desesperación del que no llega a ser el héroe que pretendía, sobre todo cuando controla las circunstancias externas y vienen en contra. Hay que entender que estos procesos civilizatorios son largos y superiores a las capacidades de una persona, un grupo, o un momento determinado. Si cada persona o grupo es capaz de disfrutar con la tarea creativa en la que se implica, y con ello contagia a otro/as, ya no es una cuestión de si somos muchos más o menos, sino si estamos creando un buen ambiente, o lo que trasmitimos a nosotros y a los demás es solo angustias y desesperaciones porque nos pusimos una gran meta a la que no llegamos como el héroe de la película.

 

Comunidad del Sur

Presentación
Propósitos
45 años de historia
Red de Cultura Libertaria


Comunidad del Sur

Justo M Alonso Gonzalez 1534 (Ruta 8 km 16.800)
Tel 22221450
e_mail: ecocom@chasque.apc.org