|
Servicios de los ecosistemas SUELOS |
|
Definición
de ecosistema:
Las lombrices son importantes porque ahuecan la tierra y permiten penetrar el oxígeno y el agua. Otros animales que ayudan a dar al suelo su textura y fertilidad son los insectos, ácaros y milípodos. Bajo cada metro cuadrado de bosque en Carolina del Norte, se encontraron aproximadamente 35.000 de estas diminutas criaturas, tres cuartos de las cuales son ácaros (parientes en miniatura de arañas, garrapatas y escorpiones). Debajo de un metro cuadrado de pastizal en Dinamarca, conviven 46.000 pequeñas lombrices y sus parientes, casi 12 millones de gusanos y alrededor de 46.000 insectos y ácaros. Sin embargo, el número de animales en los suelos es reducido si se compara con el número de microorganismos. Un gramo de tierra de bosque contiene alrededor de un millón de bacterias de un sólo tipo, casi 100.000 células de levadura y 50.000 hongos. Un gramo de suelo agrícola fértil puede contener alrededor de 2.500 millones de bacterias, 400.000 hongos, 50.000 algas y 30.000 protozoos. Pero no es el número de organismos en la tierra lo que los hace tan importantes para la humanidad, sino los papeles que juegan en los ecosistemas terrestres. Entre otras funciones, los microorganismos están involucrados en la conversión de los nutrientes nitrógeno, fósforo y azufre en formas utilizables por las plantas de las que dependemos. Muchas plantas verdes tienen una profunda relación con tipos especiales de hongos. Las plantas alimentan a los hongos, que a cambio, transfieren nutrientes esenciales a las raíces de la planta. En algunos bosques en que los árboles parecen ser los organismos dominantes, su existencia depende de las actividades de los hongos. En los campos, otros microorganismos juegan papeles clave similares, transfiriendo nutrientes a cereales como el trigo. Los organismos están
muy involucrados en la creación de los suelos, lo cual empieza
con el desgaste (llevado a cabo por los elementos atmosféricos)
de la roca madre que está debajo. Las raíces de las plantas
pueden fracturar las rocas y de esa forma ayudar a generar partículas
que son un componente físico principal de los suelos; plantas y
animales también aportan aire y ácidos orgánicos
que aceleran el proceso de desgaste. Más importante es el papel
de organismos pequeños, especialmente bacterias, que descomponen
materia orgánica (hojas caídas, excrementos de animales,
organismos muertos), liberando aire y agua en la tierra y dejando un residuo
de partículas orgánicas diminutas, resistentes a una mayor
descomposición, que constituyen el componente clave del humus.
Las partículas de humus ayudan a mantener la textura del suelo
y retienen el agua. Juegan un papel determinante en la fertilidad del
suelo, permitiendo la retención de nutrientes esenciales para el
crecimiento de las plantas. Las raíces de las plantas ayudan a
conservar el suelo, retardando la erosión producida por el agua
y el viento. Los ecosistemas terrestres
proporcionan dos servicios esenciales: tratamiento de desechos y reciclado
de nutrientes. Cuando la materia orgánica, ya sea estiércol,
la rama caída de un árbol o un ratón muerto, alcanza
la superficie de la tierra, representantes de esa vasta categoría
de flora y fauna llamados «descomponedores», la invaden y
la devoran. Pronto desaparece, reducida a simples componentes que a cambio
sirven de nuevo como nutrientes (carbono, hidrógeno, oxígeno,
nitrógeno, fósforo, azufre), esenciales para el crecimiento
de las plantas verdes. Artículo extraído de Biodiversidad, la gran extinción". Publicado en Revista Tierra Amiga número 31. Diciembre de 1994 |
| Servicio
de educación ambiental Granja ecológica |